El ayuno: Cuando el cuerpo decide meditar

by Moris Beracha

fasting ayuno

Así como la meditación nos ayuda a limpiar nuestra mente de pensamientos, con el ayuno vaciamos nuestro cuerpo de comida y experimentamos una nueva receptividad.

Por Moris Beracha.-

En nuestra cultura occidental el ayuno no suele ser aceptada con facilidad, a menos que esté atada a una costumbre religiosa en la que se convierte en obligación periódica. Paralelamente en un mundo en el que los seres humanos hacen un esfuerzo por alimentarse mejor y consumir las correctas calorías diarias, dejar de ingerir alimentos no es lo más regular o lo recomendado por los especialistas. De hecho, hay un cierto tabú a llevarlo a cabo.

En realidad el ayuno es practicado por muchas culturas y religiones desde tiempos milenarios. La razón de hacerlo varía dependiendo del rito o del objetivo que se persigue; sin embargo siempre es visto como una depuración, una limpieza o purificación

¿Pero para qué es el ayuno?

Los ascetas y místicos durante siglos han definido el tiempo de ayuno desde que se asoma la primera luz de la mañana y continúa hasta que se oculta el sol. Para estos maestros el ayuno es la meditación del cuerpo.

La manera como lo explican es muy sencilla. Aseguran que así como la meditación nos ayuda a limpiar nuestra mente de pensamientos, con el ayuno vaciamos nuestro cuerpo de comida y experimentamos una nueva receptividad.

En términos generales el ser humano consume alrededor de 60% de su energía durante el proceso de la digestión. Es así como resulta lógico pensar que de alguna manera el cuerpo descansa cuando está en ayuno y no tiene necesidad de desgastar energía.

Los maestros espirituales y yoguis explican que cuando el cuerpo está vacío puede tener la capacidad de experimentar de manera mucho más sencilla el proceso de sus chacras observar y sentir los flujos de energia en estado meditativo y de esta manera poder alcanzar niveles profundos  de conciencia y sentir la mente totalmente en calma. En presente en El aqui y el ahora.

Hay algunos estudios que incluso han demostrado que cuando se lleva a cabo un ayuno de vez en cuando y sólo del desayuno el cuerpo se desintoxica y se reestablece. Incluso se especifica que el no hacer una comida o practicar el ayuno completo hace que las personas tengan mucha más energía.

Moderación

Hace un tiempo leí una entrevista que le hicieron al reverendo Heng Sure, en la que se le preguntaba que tan importante es el ayuno en la práctica espiritual y el contestó que ciertamente el ayuno dentro de la comunidad monástica se considera una práctica ascética denominada “Dhutanga”, cuyo significado es sacudirse o dar vigor

Quienes practican Dhutangas tienen una lista especifica de 13 practicas pero cuatro están relacionadas con la comida: comer una vez al día, comer estando sentado, reducir la cantidades, y comer solo los alimentos que se reciben de las primeras siete casas (un ritual que se relaciona con la limosna).

Asegura que estas prácticas son adoptadas por las personas voluntariamente, pues no son requeridas o exigidas en los monasterios budistas como una práctica de vida.

Sure añade que Buddha, como es muy bien conocido, hace un especial énfasis en la necesidad de la moderación, es decir, en ese punto medio que evita los extremos en todas las cosas.

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